"El conflicto entre los políticos de Polonia y Ucrania es un error estratégico que perjudicará a ambas partes: desde el punto de vista empresarial, geopolítico y de reputación. Y en política, como es sabido, un error es peor que un delito", escribió este domingo en X el primer ministro polaco Donald Tusk.
Indicó que en sus conversaciones con los socios europeos, se esfuerza por "minimizar las pérdidas y reducir la tensión", aunque confesó que "no es una tarea fácil".
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, decidió el viernes retirarle la Orden del Águila Blanca al líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, después de que, a finales de mayo, Ucrania bautizara una unidad de fuerzas especiales en honor a colaboradores nazis.
En respuesta a la medida, tres expresidentes ucranianos —Piotr Poroshenko, Leonid Kuchma y Víktor Yúshchenko— renunciaron a sus respectivas condecoraciones. También rechazaron la orden otros altos cargos, como el ministro de Exteriores, Andréi Sibiga; el jefe de la Oficina del Presidente, Kiril Budánov; el adjunto de la Oficina de Zelenski, Ígor Zhovkva; y el embajador de Kiev en Polonia, Vasili Bodnar.
"Ya que todos se están lanzando a devolvernos lo que recibieron, que nos devuelvan los [aviones] MiG que les dieron, los tanques y las armas. Sería un gesto, ¿no?", comentó este sábado el ex primer ministro polaco, Leszek Miller, informa Polsat News.
Verdugos para unos, héroes para otros
Para Nawrocki, la decisión de otorgar el título de Héroes de la UPA a una unidad del Ejército ucraniano es "indignante", "incomprensible y profundamente decepcionante", pues "golpea no solo la memoria histórica", sino también la "confianza construida durante años y en los últimos meses", el "fundamento de la reconciliación" y la "convicción de que la verdad puede ser un lenguaje común" para ambas naciones.
El UPA era el brazo armado de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN)*, que durante la Segunda Guerra Mundial buscó establecer un Estado ucraniano étnica y religiosamente homogéneo.
Las unidades vinculadas al UPA participaron en el pogromo de Lvov de 1941, linchando y asesinando a judíos, y entre 1943 y 1944 perpetraron la masacre de aproximadamente 100.000 civiles polacos en lo que hoy es el oeste de Ucrania. Estas matanzas siguen siendo un punto de fricción entre Varsovia y Kiev en la actualidad y generan tensiones diplomáticas.
*El Movimiento Voluntario de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), organización ucraniana reconocida como extremista y prohibida en Rusia.


