Las Fuerzas de Defensa de Israel han lanzado una operación terrestre contra el Líbano, adentrándose en el territorio del país más allá de la denominada "línea amarilla" impuesta por Israel para impedir el regreso de los residentes locales a las zonas ocupadas por sus militares, reportan los medios.
Cuando entró en vigor el alto el fuego del 17 de abril, las FDI lo respetaron más allá de ese cordón, pero insistieron en su derecho de seguir destruyendo los blancos de Hezbolá y matar a sus integrantes en las zonas del sur del Líbano, de las que habían tomado el control antes de la tregua.
Hezbolá rechazó esta postura y afirmó que las continuas agresiones de los militares israelíes en el sur del Líbano le daban derecho a seguir lanzando ataques con drones y cohetes contra los soldados del país hebreo.
Desde el Líbano, entretanto, denuncian ataques aéreos contra las aldeas de Arnon, Shqif, Kfar Tebnit, Choukine y Maifadoun, situadas en el sur del país.
También se reportaron ataques contra las localidades de Nabatiye, Al Bazouriyah, Sidiqine, entre otras, y se registró un impacto cerca del lago Qaraoun, en el valle de la Becá.


