La presencia militar de Francia, Alemania, Italia y Países Bajos en el Indo-Pacífico alcanzó su nivel más alto desde el final de la Guerra Fría en el periodo 2024-2025, pero al mismo tiempo los países de la Unión Europea están socavando su impacto geoestratégico al actuar de forma descoordinada, según un nuevo estudio de la fundación Heinrich Böll*, al que tuvo acceso Euractiv.
Aproximadamente una cuarta parte de todos los acuerdos de cooperación entre la UE y el Indo-Pacífico involucra actividad de la industria de defensa.
Al mismo tiempo, Francia, que cuenta con territorios en el Indo-Pacífico, destaca como el principal actor militar europeo en la región.
Sin embargo, la falta de coordinación ha dado lugar con frecuencia a cierta rivalidad, con empresas europeas de defensa compitiendo entre sí en países como la India o Indonesia, concluye el estudio.
Asimismo, la presencia de Turquía en la región agrava el problema, ya que Ankara sigue una estrategia de exportación de armas dirigida al Sudeste Asiático y Pakistán, aprovechando los vínculos culturales junto con precios competitivos.
"Mientras la implicación siga fragmentada, el impacto de la UE seguirá siendo limitado", declaró la doctora Katharina Emschermann, directora del programa de la UE y Política Internacional en Heinrich Böll.
*Calificada en Rusia como organización indeseable


