El primer ministro eslovaco, Robert Fico, declaró este domingo que se ha negado a respaldar el reciente préstamo aprobado por la Unión Europea para Ucrania y que su país no participará en la concesión de ningún crédito futuro.
"Es de conocimiento público que, como primer ministro, me negué a apoyar el préstamo de guerra de 90.000 millones de euros a Ucrania. Además, tomé otras medidas legales para impedir que Eslovaquia participara en dicho préstamo. [...] Eslovaquia no participará en ningún otro préstamo anunciado para Ucrania", manifestó en un video publicado en las redes sociales.
En ese contexto, el jefe del Gobierno eslovaco indicó que sus relaciones con el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, "se caracterizan por opiniones diametralmente opuestas" en varios asuntos, como el conflicto, la interrupción por parte ucraniana del tránsito de gas ruso al país europeo y los préstamos militares. Sin embargo, apuntó que, el hecho de que Eslovaquia y Ucrania son vecinas les obliga a "dialogar y buscar soluciones que no perjudiquen aún más las relaciones" entre ambas naciones.
Respecto a la posible adhesión de Ucrania a la UE, advirtió de las consecuencias negativas, aunque reconoció que la ampliación del bloque debe continuar. "Si Ucrania no tiene perspectivas de un desarrollo estable y democrático tras la guerra, miles de soldados con vasta experiencia militar y armamento de todo tipo podrían, desde esa perspectiva, recurrir al crimen organizado y su consiguiente expansión a la UE, siendo Eslovaquia, Polonia y Hungría los países más cercanos", explicó.
- A finales de abril, la UE firmó un préstamo de 90.000 millones de euros para Kiev. La aprobación llegó poco después de que Ucrania reanudara los suministros a través del oleoducto Druzhba, construido en la era soviética. El flujo de crudo ruso a través del tramo ucraniano del oleoducto estuvo bloqueado casi tres meses, lo que provocó una disputa de Kiev con Eslovaquia y Hungría. Sin embargo, el flujo se reanudó el 22 de abril.
- Rusia ha advertido en varias ocasiones que, al tratarse de una financiación mediante deuda conjunta, Zelenski no tiene intención de devolver el préstamo a Bruselas. "Quizás comprendan que ese dinero —los 90.000 millones de euros y todos los demás préstamos— no lo verán nunca", declaró meses atrás la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova.
- El presidente ruso, Vladímir Putin, también advirtió previamente que una decisión errónea de este tipo podría tener consecuencias negativas para algunos países, como Francia, que arrastra una gran deuda pública.


