Un juez federal de Washington ordenó este martes a la Administración Trump suspender la construcción de un salón de baile de 400 millones de dólares en la Casa Blanca, al determinar que el proyecto no puede seguir adelante sin aprobación del Congreso, informa AP.
El juez de distrito Richard Leon concedió una medida cautelar solicitada por el Fideicomiso Nacional para la Preservación Histórica, un grupo defensor del patrimonio, y concluyó que la organización tiene probabilidades de imponerse en el asunto de fondo del litigio porque "no hay ninguna ley que siquiera se acerque a otorgarle al presidente la autoridad que dice tener".
"El presidente de los Estados Unidos es el administrador de la Casa Blanca para las futuras generaciones de primeras familias. Pero no es el dueño", aseveró.
No obstante, el magistrado suspendió la aplicación de su orden durante 14 días, al señalar que el caso plantea "cuestiones novedosas y de peso" y que detener una obra en marcha puede generar problemas logísticos. También consideró que el Gobierno probablemente apelará.
"No tiene mucho sentido, ¿verdad?"
Donald Trump, por su parte, criticó en redes sociales la demanda y sostuvo que el proyecto se realiza sin costo alguno para los contribuyentes. "No tiene mucho sentido, ¿verdad?", afirmó.
Leon había rechazado el 26 de febrero una primera petición para detener el proyecto, al considerar que el grupo había sustentado el caso en teorías legales "improvisadas", pero indicó entonces que tendría más opciones si presentaba una demanda enmendada, lo que finalmente ocurrió.
Asimismo, recordó que otros presidentes no requirieron aprobación del Congreso para renovaciones en la Casa Blanca, incluso algunas controversiales que con el tiempo fueron aceptadas.
A fines de octubre del año pasado, Trump ordenó demoler el ala este del edificio presidencial para dar paso a un salón, que —según dijo— tendría capacidad para 999 personas. La obra sería financiada con donaciones privadas, incluyendo aportes del propio mandatario.


