Los principales fabricantes de baterías y equipos de almacenamiento de energía chinos han sumado más de 70.000 millones de dólares en capitalización bursátil desde el comienzo de la guerra en Irán, lo que pone de relieve las expectativas de los inversores respecto a un impulso a largo plazo para la energía limpia, informó el lunes el Financial Times.
Las acciones de CATL han subido un 19 %, las de Sungrow han repuntado un 19,4 %, mientras que las de BYD —que es también el mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos— han ganado un 21,9 % desde que EE.UU. e Israel atacaron a la República Islámica el pasado 28 de febrero.
"Esto cambia por completo todo el paradigma energético", afirmó Neil Beveridge, que dirige el área de investigación energética en la firma de gestión de inversiones y análisis de mercado Bernstein. "Incluso si la guerra terminara el próximo mes [...] ya no hay vuelta atrás", añadió.
Las redes eléctricas necesitan baterías para el almacenamiento a medida que aumenta su dependencia de las energías renovables, las cuales generan electricidad de manera intermitente. Las baterías también resultan esenciales para dar soporte a los centros de datos, que demandan grandes cantidades de energía.
Agresión contra Irán
La madrugada del sábado 28 de febrero, Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica.
Los bombardeos causaron la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, entre ellos el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani; el comandante de la milicia Basij, Gholamreza Soleimani; y el ministro de Inteligencia, Esmaeil Khatib. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo, fue elegido como su sucesor.
Como represalia por la agresión, Teherán ha lanzado decenas de oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio. Además, la República Islámica realizó una serie de ataques masivos, que alcanzaron "instalaciones petroleras vinculadas a Estados Unidos" en varios países de Oriente Medio, en respuesta a los ataques contra su infraestructura energética.
Asimismo, Irán bloqueó casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta marítima por donde circula alrededor de 20 % de todo el petróleo y gas que se comercia en el mundo, lo que ha disparado los precios de los combustibles.
MINUTO A MINUTO: Irán denuncia ataques a infraestructura energética y desmiente que dialogue con EE.UU.


