La diputada brasileña Fabiana Bolsonaro, adscrita al Partido Liberal (derecha), está envuelta en una polémica tras pronunciar un discurso sobre sus privilegios como persona blanca y su imposibilidad de experimentar en carne propia el racismo, en el que optó por pintarse la cara y los brazos con pintura negra como parte de una escenificación con la que pretendía fortalecer sus alegatos.
"¿Lo ven? Soy una mujer blanca. He disfrutado de los privilegios de una persona blanca durante toda mi vida. Así que les pregunto: yo, siendo blanca, habiendo vivido todo lo que he vivido como tal, ahora, a los 32 años, decido maquillarme, vestirme como una persona negra, maquillarme y dejar que el sol brille a través de mí", dijo la diputada, mientras se esparcía pintura negra por el rostro.
Asimismo, interrogó a la audiencia sobre si, por haberse pintado la cara de negro, se había "vuelto negra" o había "sentido el desprecio de la sociedad hacia una persona negra que no debería existir". "Les pregunto a ustedes, que me observan mientras me pinto de negro: ¿siento en mi piel el dolor que una persona negra ha sentido por el racismo, por no poder conseguir un trabajo?", apuntó, para luego compartir una anécdota familiar en la que un pariente fue víctima de discriminación por su color de piel.
Não se trata de opinião, exagero ou “interpretação”. A deputada Fabiana Bolsonaro encenou hoje na ALESP uma prática que carrega uma história profunda de racismo, humilhação e desumanização: o blackface.É fundamental que haja apuração rigorosa e responsabilização nos termos da… pic.twitter.com/9Mc4RdOV8Q
— Tabata Amaral (@tabataamaralsp) March 18, 2026
Bolsonaro, quien es congresista en la Asamblea Legislativa del estado de São Paulo, continuó su 'performance' ratificando que el maquillaje –que se colocó también en los brazos– no le permitía "sentir el dolor de una madre cuyo hijo sufre todo lo que sufre en la calle por ser negro".
"Miren, quiero mostrarles precisamente esto: de nada sirve que me maquille; no conozco el dolor que han sufrido. De nada sirve que finja. No conozco el dolor que sintieron las mujeres negras en ese evento del gobierno federal cuando durmieron en los establos. Pero ahora no soy negra. Estoy pintada de negro por fuera", argumentó.
Racismo estructural y deshumanización
La polémica intervención levantó polvareda. La diputada federal Tabata Amaral, del Partido Socialista, criticó duramente la actuación de la parlamentaria regional, al estimar que en su puesta en escena reprodujo una práctica considerada racista y deshumanizante.
"Esto no es cuestión de opinión, exageración o 'interpretación'. La congresista Fabiana Bolsonaro escenificó […] una práctica que conlleva una profunda historia de racismo, humillación y deshumanización: el 'blackface'. Es fundamental que se lleve a cabo una investigación exhaustiva y que se exijan responsabilidades conforme a la ley. No podemos normalizar este absurdo", escribió en su perfil de X.
Brasil arrastra un penoso historial de racismo estructural configurado durante la época colonial que aún pervive. En 2025, una investigación del Ministerio de Igualdad Racial reveló que casi el 85 % de las personas negras refirieron haber sufrido discriminación, con una prevalencia ligeramente mayor entre las mujeres. Además, según sus datos, las personas negras tienen 2,7 veces más probabilidades de ser víctimas de un homicidio y exhiben tasas de desempleo superiores a las de la población blanca o mestiza.


