El magnate surcoreano Ga-hyun Chung, a quien se describe como personaje enigmático en el mundo naviero, lleva meses comprando grandes cantidades de petroleros, una apuesta sin precedentes que sacudió el mercado naviero mundial incluso antes del inicio de la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, informó el sábado Bloomberg citando a personas familiarizadas con el asunto. Según la agencia, ahora está cosechando enormes beneficios tras el cierre del estrecho de Ormuz, que disparó los precios de fletamento a máximos históricos.
En las semanas previas al conflicto bélico, el grupo Sinokor de Chung había trasladado al menos seis superpetroleros vacíos al golfo Pérsico, donde permanecieron inactivos a la espera de cargamentos. Ahora, con las exportaciones a través del estrecho bloqueadas y el almacenamiento regional a punto de agotarse, la compañía está alquilando buques a precios exorbitantes de 500.000 dólares diarios para almacenar petróleo, casi diez veces más que el año pasado.
Desde que EE.UU. e Israel atacaron al país persa, el mercado de petroleros se ha vuelto cada vez más restrictivo, ya que los buques se ven obligados a cambiar de ruta y una parte importante de la flota permanece atrapada en el estrecho de Ormuz.
La interrupción del transporte marítimo tardará en resolverse incluso después de que cesen las hostilidades, lo que mantendrá las tarifas elevadas durante más tiempo y generará enormes beneficios para empresas navieras como Sinokor.
Apuesta sin precedentes
La última ronda de adquisiciones por parte de Sinokor tuvo lugar de forma rápida y agresiva. En cuestión de semanas, la compañía adquirió o alquiló un gran número de superpetroleros, lo que le otorgó un nivel de influencia en el mercado que, según veteranos del sector, no tiene precedentes.
El mundo del transporte marítimo quedó atónito. El coste de alquilar un superpetrolero en cualquier parte del mundo se disparó a niveles récord, ya que las navieras respondieron con reservas de pánico, mientras circulaban rumores sobre la magnitud y el propósito de la apuesta.
Dicho escenario se produjo en un momento en que un número creciente de petroleros se veían afectados por sanciones o se utilizaban como almacenes flotantes, lo que reducía cada vez más la disponibilidad de buques para alquilar.
La compañía surcoreana continuó adquiriendo petroleros y, a finales del mes pasado, algunos rivales estimaban que Sinokor controlaba unos 150 superpetroleros, una cifra que equivalía a casi el 40% de los buques de este tipo que en ese momento no estaban sancionados ni inmovilizados.
Estrecho de Ormuz
Mientras Sinokor adquiría embarcaciones, algunos fueron trasladados al golfo Pérsico. El 29 de enero, el Singapore Loyalty, operado por Sinokor, cruzó el estrecho de Ormuz, donde esperó vacío en el golfo. Durante las siguientes cuatro semanas, al menos cinco buques más comenzaron a esperar juntos, agrupados cerca de Dubái (Emiratos Árabes Unidos).
Para el 2 de marzo, tras el ataque estadounidense-israelí contra la República Islámica —que dejó el estrecho de Ormuz congelado y el suministro energético de Oriente Medio interrumpido para el resto del mundo—, las tarifas de los buques cisterna se dispararon todavía más.
Los agentes marítimos informaron que Sinokor solicitaba el equivalente a unos 20 dólares por barril para transportar petróleo de la región a China en sus superpetroleros, una cifra exorbitante en comparación con un promedio de unos 2,50 dólares el año anterior.
Además, las embarcaciones de Sinokor se encontraban entre los pocos buques cisterna vacíos disponibles para ser alquilados por las compañías petroleras desesperadas por obtener espacio de almacenamiento adicional.
"Un poco de suerte"
Dos semanas después, muchos de los barcos ya parecían haber cargado petróleo. Dado que el estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado al tráfico, los buques se utilizan como almacenes flotantes, lo que sugiere que seguirán generando a Sinokor 500.000 dólares diarios mientras dure la guerra.
Cuando la compañía inició su ola de compras en enero, adquirió una serie de buques de otro armador a un precio promedio de 88 millones de dólares. Uno de esos buques está cargando mercancías en el golfo y, con un contrato de 500.000 dólares al día, se habría amortizado en menos de medio año si se mantuvieran esas tarifas.
Aún no hay garantía de que la apuesta de Chung sea un éxito a largo plazo. Si bien el conflicto ha trastocado los mercados de petroleros, también está generando lo que la Agencia Internacional de Energía describió como la mayor interrupción del suministro registrada hasta la fecha, un efecto que, con el tiempo, se traducirá en menos petróleo en los océanos del mundo.
Por ahora, sin embargo, Sinokor está obteniendo enormes beneficios tanto dentro como fuera del golfo. Según datos de Tankers International, una reserva reciente se realizó a una tasa de 181.000 dólares diarios desde Brasil, aproximadamente el triple de las ganancias diarias promedio de los superpetroleros el año pasado.
"Una buena posición requiere un poco de estrategia y un poco de suerte", afirmó Carl Larry, analista petrolero de la empresa de tecnología y datos especializada en el sector energético Enverus. La gran apuesta de Sinokor por los buques cisterna "resultó ser excepcionalmente ventajosa", agregó.
Agresión contra Irán
- Israel y EE.UU. iniciaron una agresión conjunta contra Irán la madrugada del sábado 28 de febrero con el objetivo declarado de "eliminar las amenazas" de la República Islámica.
- Los bombardeos causaron la muerte del ayatolá Alí Jameneí y de varios altos cargos militares. Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido líder supremo iraní, fue elegido como su sucesor.
- En respuesta a la ofensiva, Teherán ha lanzado numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en países de Oriente Medio.
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