El activista y autodenominado "artista performático" australiano Drew Pavlou asegura que la cantante Billie Eilish provocó su deportación de Estados Unidos, informa New York Post. De acuerdo con Pavlou, todo comenzó cuando decidió burlarse del discurso que Eilish pronunció en los premios Grammy sobre "tierras robadas" y lanzó una campaña para recaudar fondos con el objetivo de mudarse a la mansión de la artista en Los Ángeles, valorada en tres millones de dólares.
"Billie Eilish logró que me deportaran de EE.UU. —creo que su equipo legal contactó al Departamento de Seguridad Nacional", escribió Pavlou en su cuenta de X. "Pasé 30 horas en el control de inmigración de LAX [Aeropuerto Internacional de Los Ángeles] tratando de explicar que mis publicaciones de mierda eran solo una broma y que en realidad no planeaba mudarme a su mansión".
Polémica en los Grammy: "Nadie es ilegal en tierra robada"
A principios de febrero, Billie Eilish encendió las redes sociales tras sus comentarios contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) durante su discurso de agradecimiento al recibir el premio a la Canción del Año en los Premios Grammy.
"Por muy agradecida que me sienta, sinceramente no creo que tenga nada que decir, salvo que nadie es ilegal en tierra robada", declaró la artista, mientras lucía un pin que decía "ICE fuera", una postura que compartieron otros famosos durante la ceremonia, como Justin y Hailey Bieber.
Sus declaraciones no tardaron en provocar reacciones tanto positivas como negativas. En cuestión de horas, sus críticos en redes sociales comenzaron a exigirle que devolviera su millonaria mansión, ubicada en un territorio que alguna vez perteneció a la tribu Tongva, pueblo originario de la cuenca de Los Ángeles y cuatro islas del archipiélago del Norte.
El discurso desató también una serie de acciones provocadoras, como la del periodista británico Ben Leo, del canal conservador GB News, quien se presentó frente a la propiedad de Eilish exigiendo que lo dejaran entrar, argumentando que la tierra donde está construida la mansión era "territorio robado". Otras figuras públicas como el senador estadounidense Mike Lee también se sumaron a las críticas.


