La compañía estadounidense Space X ha solicitado permiso para lanzar hasta un millón de satélites a la órbita terrestre con el fin de materializar la última gran visión de su director ejecutivo, Elon Musk: instalar centros de datos en el espacio para realizar cálculos complejos para inteligencia artificial (IA), informa la agencia Bloomberg.
En un documento presentado este viernes ante la Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU., la empresa con sede en Texas afirmó que está creando una red alimentada por energía solar para "adaptarse al crecimiento explosivo de la demanda de datos impulsada por la IA".
"El lanzamiento de una constelación de un millón de satélites que operen como centros de datos orbitales es un primer paso hacia una civilización de nivel Kardashov II —una que pueda aprovechar al máximo la energía del Sol—, a la vez que respalda aplicaciones basadas en IA para miles de millones de personas hoy en día y garantiza el futuro multiplanetario de la humanidad entre las estrellas", reza el texto.
La escala de Kardashov, creada en 1964 por el astrofísico soviético Nikolái Kardashov, es un método para medir el grado de evolución tecnológica de una civilización. Se trata del mejor parámetro técnico para pensar qué clase de civilizaciones extraterrestres habitarían el universo y la clase de tecnología necesaria para viajar por él y entablar contacto con otras civilizaciones.
Alternativa más económica
SpaceX indica que, el mencionado sistema, que podría lanzarse a través de su cohete reutilizable Starship, podría funcionar como una alternativa más económica y ecológica a los centros de datos terrestres, de los que disponemos en la actualidad.
En este sentido, detalla que, en lugar de requerir sistemas de refrigeración que utilizan grandes volúmenes de agua como los terrestres, la red se basaría en el enfriamiento radiativo que se produce en el espacio, lo que permitiría la disipación del calor y, a su vez, reduciría la necesidad de baterías, ya que obtendría energía del Sol.
De acuerdo con el plan previsto, los satélites —que utilizarían enlaces láser para comunicarse entre sí— se lanzarían entre una altitud de 500 km y 2000 km en una órbita que les proporcionaría acceso casi constante al Sol.
"Construir centros de datos de IA en el espacio es una obviedad. El lugar más económico para implementar la IA será el espacio, y eso será así dentro de dos años, quizás tres como máximo", declaró la semana pasada Musk durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza).


