El gigante petrolero ruso Lukoil ha firmado un acuerdo con la compañía de inversión estadounidense Carlyle sobre la compraventa de la subsidiaria Lukoil International GmbH, propietaria de los activos extranjeros de la empresa rusa.
La petrolera señala en un comunicado que el documento firmado "no es exclusivo para la compañía y está sujeto al cumplimiento de una serie de condiciones suspensivas, entre ellas la obtención de las autorizaciones reglamentarias necesarias, incluido el permiso para la transacción con Carlyle por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos".
Se indica que la compañía también mantiene conversaciones con otros compradores potenciales y que la transacción no incluye los activos en Kazajistán, que se mantendrán en posesión de Lukoil Group y continuarán operando bajo la respectiva licencia.
La venta de Lukoil International está relacionada, se explica, con la introducción de medidas restrictivas por parte de ciertos países contra la compañía matriz y sus filiales.
Por su parte, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, priorizó los intereses de la compañía al comentar la noticia.
"Consideramos que las sanciones son ilegales e inaceptables; esa es la base de nuestra postura. En segundo lugar, se trata de acuerdos corporativos y, en este caso, no podemos hacer comentarios al respecto. Para nosotros, lo principal es que se garanticen y respeten los intereses de la empresa rusa", expresó.
Las medidas restrictivas contra las petroleras rusas Lukoil y Rosneft impuestas por EE.UU. el pasado mes de octubre para presionar a Moscú hacia un acuerdo de paz con Ucrania llevaron a que Lukoil anunciara su intención de vender sus activos extranjeros, despertando el interés de gigantes como Exxon Mobil y Chevron.


