El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció este jueves por primera vez sobre la captura del petrolero Marinera, que navegaba bajo bandera rusa.
"Tomamos el carguero ruso que se encontraba ahí. Tenían algunos barcos rusos custodiándolo, y decidieron no meterse con nosotros", afirmó en una entrevista con Fox News.
"El hecho es que los barcos rusos eran un submarino y un destructor. Ambos se retiraron muy rápido cuando llegamos. Y nos hicimos con el control del barco, y el petróleo se está descargando en este momento", añadió más tarde en la misma entrevista.
El líder estadounidense se negó a responder a la pregunta sobre si había hablado con su homólogo ruso, Vladímir Putin, después de la captura del petrolero.
Abordaje del petrolero
La Armada de EE.UU. detuvo este miércoles el petrolero Marinera, de bandera rusa, en aguas internacionales del Atlántico Norte. La Casa Blanca afirmó que la incautación del navío se produjo "por violaciones a las sanciones estadounidenses", agregando que se trataba de "un buque de la flota fantasma venezolana, que transportaba petróleo sancionado".
Specialized capabilities. Global impact. An unstoppable joint force. Alongside @DeptofWar, @USCG conducted a boarding and seizure of the Motor Tanker Bella I this morning in the North Atlantic. Following a sustained shadowing effort across the Atlantic by Coast Guard Cutter… pic.twitter.com/xEmFkh4xLO
— U.S. Coast Guard (@USCG) January 7, 2026
Mientras tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia exigió que se garantice un trato humano a la tripulación. "Teniendo en cuenta la información recibida sobre la presencia de ciudadanos rusos entre la tripulación, exigimos que la parte estadounidense les garantice un trato humano y digno, respete estrictamente sus derechos e intereses y no obstaculice su rápido regreso a su patria", declaró la Cancillería rusa.
Además, el ministerio aseveró que las acciones de Washington constituyen una grave violación del derecho internacional. "El abordaje y la incautación efectiva de un buque pacífico por parte de militares estadounidenses en alta mar, así como la captura de la tripulación, no pueden interpretarse sino como una flagrante violación de los principios y normas fundamentales del derecho marítimo internacional y la libertad de navegación", reza el comunicado del organismo.

